Sex Coaching Para Parejas Cristianas
Hay parejas que se aman profundamente, pero cuando se trata de hablar de deseo, del cuerpo o de la intimidad, aparecen silencios, dudas o incomodidad.
A veces no es porque no haya amor…
sino porque nunca hubo un espacio seguro para conversar de esto.
Este es un acompañamiento pensado para parejas que quieren:
- Hablar de su sexualidad sin vergüenza ni presión.
- Resolver dudas que nadie les enseñó a nombrar.
- Comprender sus diferencias en el deseo.
- Volver a encontrarse desde la cercanía y el cariño.
Aquí no se juzga.
No se imponen ideas.
No hay listas de “esto sí” y “esto no”.
Solo un espacio humano y respetuoso donde:
- Pueden expresar lo que sienten, sin miedo.
- Pueden escucharse y entender al otro.
- Pueden recuperar la conexión emocional y física.
- Pueden volver a disfrutar su relación desde la confianza, el cuidado y la complicidad.
Tu intimidad con tu pareja no tiene por qué ser motivo de conflicto, tensión o culpa.
Puede ser un lugar suave, cálido, vivo… un espacio de encuentro.
Estoy aquí para acompañarles a construirlo a su ritmo, a su manera, y con sus propios valores.
¿QUÉ TRABAJAMOS?
- Comunicación: expresarse con amor y claridad.
- Placer compartido dentro del compromiso matrimonial.
- Creencias limitantes: “esto no se hace”, “eso es sucio”.
- Creación de momentos íntimos seguros y coherentes con sus valores religiosos.
- Reavivar la chispa con imaginación y juego.
- Sensualidad y erotismo desde el respeto.
- …y muchos temas más.
¿CÓMO ES EL PROCESO?
1) Sesión de diagnóstico (90min) – juntos y breve parte individual.
2) Plan personalizado – ejercicios, herramientas, tareas y guía práctica.
3) Seguimiento – ajustes y medición de avance.
Modalidad: 100 % online (videollamada)
Duración por sesión: 90 min.
FORMAS DE TRABAJAR CONMIGO (PRECIOS ONLINE)
Sesión puntual 90min – 100€
Bono 4 sesiones – 380€
Bono 8 sesiones – 760 €
Programa “Placer & Pacto” (6 semanas) – 580 €
Seguimiento 30min – 50€
Preguntas frecuentes
¿Esto contradice mi religión?
No. Trabajamos desde el respeto a tus valores y sin imponer prácticas.
¿Hay contacto físico?
Nunca. Todo es guía educativa; las prácticas se realizan en casa.
¿Necesitamos tener “problemas graves”?
No. Basta con querer entenderse mejor y disfrutar la intimidad con paz.
¿Cuándo veremos cambios?
Desde la primera sesión obtienen claridad y ejercicios; el progreso depende de su práctica.
¿Es confidencial?
Absolutamente.